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El jazz, espacio de diálogo entre culturas

Publicado el 08. Feb, 2010

Luc Delannoy, filósofo y escritor belga

Luc Delannoy, filósofo y escritor belga

 

Desde sus orígenes, el jazz ha sido una música mestiza que integra la identidad de las diferentes expresiones que lo forman, y es en los vínculos y relaciones que se desarrollan entre los intérpretes que se trascienden las fronteras físicas, sociales y culturales, comentó Luc Delannoy, filósofo y escritor belga, reconocido por su trabajo en el campo de las neuroartes.
Delannoy ofreció la conferencia “Jazz, música transcultural” en la escuela JazzUV, de la Universidad Veracruzana (UV), en la que con el apoyo de diversas grabaciones musicales estableció la transición de culturas en el género musical en criterios tanto geográficos como conceptuales.
“Una frontera son muchas cosas y, a la vez, son sólo límites virtuales, dependiendo de qué se trate; cosas de humano, desde la óptica de lo cultural y musical, apenas es distancia, desinformación o ignorancia, la diversidad de expresiones que conforman el jazz permiten traspasar estas barreras mediante una comunicación e integración armónica”, expresó.
Al comentar que la música ha evolucionado incluso más allá de las fronteras físicas al aprovechar tecnologías como la sintetización digital y el Internet, el expositor refirió que estos productos de la era digital si bien comprenden sonidos de extrema pureza, alejan al escucha de la expresión humana de la música; sin embargo, tienen cabida como expresión válida del jazz.
“Ahora se realizan grabaciones de manera digital sin la presencia física de los músicos en estudio; enviando los archivos de sonido por Internet y combinarlos mediante software de sonido para ‘armar’ la pieza ejecutada, produciendo un jazz virtual que tiene la valía de su pureza técnica pero que hace desaparecer el intercambio de vibraciones personales de la interacción de los músicos en vivo”, expresó.
Para el ponente, esta plasticidad que ofrece el jazz, la capacidad de adaptarse a los más variados instrumentos, géneros y estilos, lo caracteriza como un puente entre culturas, un espacio de diálogo en el que tienen cabida todas las expresiones musicales.
“La historia del jazz y sus diferentes encarnaciones es la historia de los hombres, de sus migraciones, sus ideas y sus pasiones; de sus instrumentos y sus técnicas siempre en movimiento. El mestizaje es el destino del mundo, las identidades nuevas se crean de mezclar las antiguas, en la armonía entre razas y culturas está el futuro de la humanidad que acabará siendo una mezcla de todas ellas”, citó el ponente.
Delannoy refirió que el jazz inició como un reflejo del paisaje multicultural de América del Norte, y debido a su naturaleza incluyente se ha transformado en un crisol de expresiones de las diferentes identidades que lo conforman.
“Al permitir la expresión de culturas, el jazz desarrolla una conciencia trasnacional en la que se abren importantes espacios culturales, sociales y políticos. El jazz corresponde a los ideales republicanos donde no hay ‘sangres puras’, sólo discursos emancipadores que enriquecen y propician la diversidad, estableciéndola como la única posibilidad real de supervivencia”, expresó.

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