Imprimir la Información Imprimir la Información

La música de Mahler puede generar adicción: Enrique Patrón de Rueda

Publicado el 09. Feb, 2012

Enrique Patrón de Rueda

Marcelo Sánchez Cruz

La música de Gustav Mahler puede generar adicción pues es una experiencia para todos los sentidos, son tantos los mensajes que el compositor emplea que esa vastedad puede ser confundida con complejidad para escucharla. Pero, como en todas las artes, más que tratar de comprender, se debe tener el espíritu dispuesto a recibir y percibir todo lo que esta música puede dar, afirmó el reconocido director de orquesta Enrique Padrón de Rueda.

El director invitado al tercer concierto de la temporada 2012 de la Orquesta Sinfónica de Xalapa (OSX) de la Universidad Veracruzana (UV), que se realizará este viernes 10 a las 20:30 horas en la sala Emilio Carballido del Teatro del Estado, afirmó que la audición de esa noche ofrece un interesante acercamiento a la música de dos compositores fundamentales en el ámbito sinfónico: Gustav Mahler y Richard Wagner.

“Son dos obras muy impactantes; primero se interpretará el Preludio y muerte de amor de la ópera Tristán e Isolda, de Wagner, que al hacerla en su versión sinfónica permite que la gente aprecie toda la musicalidad de esta obra, pues aunque Wagner emplea la voz humana como un instrumento más, la orquesta debe dar preponderancia al instrumento solista, que es la voz de la soprano en la muerte de Isolda; con esta versión se pueden escuchar todos loscrescendos de esta música maravillosa que envuelve este momento lleno de misticismo”, afirmó.

La segunda obra que se ejecutará es la primera sinfonía de Gustav Mahler, también llamada El Titán, estrenada el 20 de noviembre de 1889 y que debido a sus novedosas propuestas en formas musicales dio pie a la fama de Mahler como un compositor complejo.

“La gente escucha el nombre de Gustav Mahler programado en un concierto y piensa que la música puede ser difícil, porque tiene fama de haber escrito piezas de mucha complejidad; por eso dudan en asistir a la sala, sin embargo la belleza, fuerza e intensidad de su obra pueden generar adicción”, dijo.

El director reconoció que tradicionalmente persiste la idea de que se requieren conocimientos previos para apreciar la música sinfónica, lo que puede crear cierta aprehensión al público en general por asistir a un concierto, sin embargo destacó que la universalidad del lenguaje musical sobrepasa todo tipo de limitantes.

“Claro, saber un poco sobre los compositores, sobre los periodos musicales, sobre la estructura de una pieza puede ayudar a comprender un poco mejor la interpretación; lo cierto es que no se necesita ninguna preparación para sentarte en tu butaca y dejarte llevar por el placer que produce esta música exquisita, para eso, simplemente debe uno tener el ánimo de alimentar el espíritu, que es lo que hace el arte”, sostuvo.

PrintFriendly

Escriba su comentario