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Lugar para ver, plástica de Manuel Velázquez

Publicado el 25. Jan, 2012

Juan Alberto Hernández Ortiz

 

Umbra quiere decir sombra y reflejo, lo fundamental en esta obra es que la estructura de las piezas pudiera pensarse como abstracta, proyecta una sombra, lo que le da un carácter de existencia, dentro de la misma pintura, real. Manuel Velázquez

 

En la Sala de exposiciones temporales del Museo de Antropología fue recién inaugurada la exposición Lugar para ver, del maestro Manuel Velázquez, integrada por cuatro series de piezas que buscan privilegiar la visión como un lugar para el pensamiento, para la reflexión: Umbra, Urdimbre, Maquetas y Estructuras. La idea principal es poner en primer término el análisis de la materialidad de la pintura.

En una entrevista que le hice el año pasado Manuel Velázquez habló sobre esta exposición programada para principios de este año; ahí comentaba que “Es un conjunto de cuadros cuyo tema es el paisaje, pero donde el concepto de paisaje no nos remite a un lugar específico, sino a una serie de sensaciones y vínculos con lo que el espectador puede ver en la obra, también es un juego entre lo figurativo y abstracto; en esta obra no se aprecia un paisaje natural o real, sino una serie de construcciones, de formas, que pudieran remitirnos a la arquitectura o a la escultura, pero que no podemos bien a bien identificar, son formas en un espacio amplio, ‘vacío’, ésa es la idea, umbra quiere decir sombra y reflejo, lo fundamental en esta obra es que la estructura de las piezas pudiera pensarse como abstracta, proyecta una sombra, lo que le da un carácter de existencia, dentro de la misma pintura, real”.

Lienzos de gran formato y de variada presentación: en algunos casos una sola pieza de hechura casi cuadrada, o en varios paneles rectangulares donde la vista amenaza perderse entre un extremo y el otro; hay también una pintura “envolvente” constituida de varios paneles en semicírculo que literalmente atrapa al espectador dentro de sí, lo aprehende y asimila en una experiencia visual.

Manuel Velázquez trata en todo momento que la pintura adquiera dimensiones tridimensionales, que el público transite a través de ella. Para ello crea también maquetas, esculturas de elementos pictóricos que forman parte de sus cuadros, como queriendo con ello hacer al espectador un elemento integral dentro de un lienzo mayor, imperceptible a primera vista porque tal vez estemos inmersos en él. Seamos parte de él y seamos, en alguna medida, ese lienzo, ese Lugar para ver.

 

hoja870@hotmail.com

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